Enero17

martes, 10 de septiembre de 2013

Que son los Ataques psíquicos externos

Muchas de las cosas que nos parecen ataques o bloqueos energéticos son cosas “autogeneradas” por nosotros mismos, pues tenemos un poder para auto bloquearnos y auto sabotearnos del que no somos conscientes, pero, en algunos casos, es correcto hablar de ataques psíquicos externos tal y como comentamos hace algunos meses en el video que tenéis aquí en mi web y donde estuvimos explicando un poco el tema de la protección pasiva. Ahora vamos a ver algunas ideas complementarias.

Cierre de los centros psíquicos y chacras superiores
Explican en varios libros que, obviamente, todo ataque psíquico externo suele ser percibido y recibido principalmente por los centros energéticos del cuerpo, principalmente los chacras superiores y centros menores localizados en la cabeza. Así, cerrar y desensibilizar estos puntos si creemos que estamos siendo víctimas de algún tipo de asedio es uno de los primeros pasos a realizar. Una forma muy sencilla de hacerlo, que realmente ni me había planteado, es reducir el nivel de sangre que existe en la cabeza, haciendo que esta se acumule en partes inferiores del cuerpo, por ejemplo, comiendo todo aquello que sea lo bastante consistente para tener a nuestro estomago ocupado durante unas cuantas horas, y mantenerlo así, comiendo a intervalos regulares, para que reduzcamos nuestra sensibilidad energética durante el tiempo que pueda durar ese ataque. La segunda acción pasa por hacer cosas tremendamente mundanas y terrenales, focalizando nuestras energías y acciones en aquello que nos mantenga concentrados en la parte más material de nuestro día a día. Dion Fortune ponía como ejemplo que no hay nada peor para alguien o algo que te quiere “atacar a distancia” que mientras te lo está haciendo tu estés jugando un partido de futbol o en un cine viendo clásicos de la época, pues la mente está completamente focalizada en temas “banales” cerrando así parcialmente la recepción de las emisiones electromagnéticas que se generan durante uno de estos ataques psíquicos. Es otra de las razones por las que personas “más materialistas” son menos receptivas a todo este tipo de situaciones, ya que, en su día a día, la mayor parte del tiempo sus centros energéticos superiores suelen estar semi-cerrados y son energéticamente menos sensibles.
Otra forma común de protegerse es pegarse un baño con sal, esto es más conocido y muchos lo usamos de vez en cuando para soltar lastre y limpiar el aura, sin embargo había un pequeño añadido que desconocía y que tiene que ver con lo anterior, y es que, si el baño está lo suficientemente caliente, también te produce una bajada de tensión, y una reducción de la cantidad de sangre que se acumula en la cabeza, por lo que tu sensibilidad en los centros superiores disminuye, y por ende, todo tipo de emisión electromagnética encuentra menos puertas abiertas para ingresar en tu campo áurico y pasar a tu sistema nervioso, que es donde luego se producen los efectos característicos de este tipo de ataque.
Protegiendo nuestro campo energético
Otra cosa que imagino ya sabéis todos es que una parte de la energía que perdemos constantemente se produce cuando interactuamos con personas que absorben más de nosotros que la que nos proporcionan, de ahí que usemos el termino ladrones energéticos (o vampiros energéticos en casos extremos) para referirnos a ellos. Para evitar que, mientras estás hablando con alguien, este termine dejándote “seco”, una forma de parar todo flujo electromagnético saliendo de ti es entrelazar las palmas de las manos y apoyarlas sobre el tercer chakra, bloqueándolo, y con las muñecas presionando ligeramente a ambos lados de las costillas, luego, manteniendo los pies tocándose, habrás cerrado por completo el flujo que circula por tu interior, creando un circuito cerrado por el que la energía no escapa, así, a pesar de que la otra persona note que realmente no hay intercambio energético y piense que no estás siendo nada empático, tu no dejarás salir tu campo electromagnético hacia fuera. Si esto lo complementáis con la visualización de burbujas, globos, paredes o cualquier otra protección entre vosotros y esa persona, es poco probable que se escape ni una gota de radiación energética vuestra y que os llegue nada de la otra persona. Eso sí, la situación será ciertamente incomoda si la otra persona no tiene ni idea de lo que estáis haciendo y porque tenéis esa postura “tan rara” .


Limpiando el entorno de acumulaciones etéricas
En otros casos, el hecho de ser un poco sensibles y sentirnos mal en algún sitio está relacionado simplemente por la carga energética que presenta ese lugar. No os descubro nada nuevo al respecto, muchos de vosotros no podéis entrar en el metro, en centros comerciales o en vuestra propia oficina porque el ambiente está “muy cargado negativamente”. Esto es producto de la emisión de carga etérica negativa, bien por las personas que se encuentran en el lugar, que entran y salen o bien porque directamente es un sitio con una alta negatividad debido a su función o a lo que se realiza en él. Evidentemente no podéis ir por ahí limpiando el metro energéticamente ni cada sitio donde no os sintáis a gusto, aunque por lo menos podéis mantener vuestra casa en estado lo más puro posible. Pensad que muchos ataques, a distancia, se producen por la proyección de energías etéricas, ectoplasmáticas en algunos casos, que pueden llegar a acumularse allá donde vivís. Pueden tratarse también de pequeños elementales creados para infundir algún tipo de miedo, o realizar alguna acción puntual contra vosotros, y por ende, hemos de lidiar con ello. Hay muchas formas de limpiar energéticamente vuestra casa, las podéis aprender en mil cursos distintos, incluyen la visualización energética o el trabajo con las energías “limpias” del planeta, pero también se pueden usar elementos más comunes. Por ejemplo una limpieza de sonido con un cuenco tibetano es tremendamente efectiva, pasándolo por toda la casa. Otro tipo de limpieza que disuelve pequeñas concentraciones de energía etérica es disolver un poco de alcanfor en un poco de vinagre y ponerlo allá donde se aprecie una carga flotando en el “aire”. Esto simplemente disuelve pequeñas bolsas etéricas, lo cual es más que suficiente para la mayoría de personas del mundo que no están metidas en ningún tipo de cosas raras y que simplemente se ven afectadas por las energías del entorno donde viven y el inconsciente colectivo que nos rodea.
Así, con estos pequeños trucos tan sencillos, uno puede reforzar enormemente su protección energética y poder lidiar fácilmente con la mayoría de pequeños problemas que pueden afectarte en estos casos. Como siempre, recuerda, ¡el conocimiento protege!

martes, 3 de septiembre de 2013

Yo quiero Creer...

Desde los primeros tiempos la humanidad ha tenido la necesidad de creer, historias pasadas de generación en generación y escritas después nos cuentan de la devoción a tal o cual dios o dioses, postes sagrados, cultos fálicos, dios del sol, de la tierra, las culturas antiguas han girado en torno a la devoción y lo espiritual, desde su principio, hasta el punto que el poder gubernamental y militar estaban supeditados al poder religioso de chamanes, sacerdotes, oráculos y demás.
Al pasar el tiempo la gente se ha dado cuenta que los dioses no responden de la misma forma que antes, la ciencia ha desvirtuado muchos de los antiguos milagros venerados…




Pero la necesidad de creer en algo superior no ha cambiado, solo ha mutado en algo diferente,
Ahora la humanidad tiene multiplicidad de otras cosas en las cuales creer, desde cosas como extraterrestres, conspiraciones hasta la devoción ciega por un equipo de futbol, el cantante de moda, una serie de televisión, fanatismos que llevan hasta “dar la vida” por uno o por otro.
La devoción hacia las drogas, el cigarrillo, el alcohol, si bien no son una religión establecida que yo sepa, llevan a la gente a actitudes tan devotas como las de una fe religiosa.
Es innegable que la humanidad necesita creer en algo, desde ateos hasta descreídos de dios se vuelcan a alguna devoción, tal vez ideas políticas, personalidades encumbradas de la sociedad, y muchos ejemplos más que usted mismo/a puede pensar.
En este punto es bueno autoanalizarse, ¿en que creo yo?
Cada cual tendrá su respuesta, pero es una obviedad que la gran mayoría de la gente en nuestra sociedad cree en el poder del dinero como el fin de sus problemas, o el principio?
Para comenzar a entender nuestra posición en el cosmos, es necesario empezar a conocernos.

Con estas líneas mi humilde objetivo es poder amigo/a lector darle un punto de partida para la introspección.

viernes, 30 de agosto de 2013

Curación Espiritual...¿para qué?

Hay mucho escrito y hablado con respecto a las curaciones espirituales, pero ¿que queremos curar cuando hablamos de curación espiritual?
Mas de uno estará pensando obviamente el espíritu, y si es obviamente eso, pero que es el espíritu?
Esa pregunta tiene diversas respuestas según religión, país o idioma que se busque.
Que significa "su" espíritu para usted?
No voy a decirle mi definición de espíritu porque no es lo importante, "su" propia definición deberá bastar.



Mucha gente en nuestra sociedad occidental, esta sometida a una presión tan grande que se siente con un enorme peso sobre los hombros, un ceño adusto, una sonrisa tan esporádica que parece inexistente,

¿Por que pasa esto? Tenemos un estilo de vida mucho mas avanzado que generaciones anteriores, tenemos muchas ayudas para el trabajo diario, se ha aliviado la tarea de la mujer en el hogar, donde todo se compra hecho y congelado, recordamos aquellas épocas donde la abuela pasaba amasando esos riquísimos fideos durante horas y el almuerzo era una ceremonia casi religiosa, vivimos en un mundo donde se privilegia el tiempo bien vivido, pero en realidad vivimos bien ese tiempo ganado?
La salud espiritual de una persona no pasa por su creencia religiosa, no pasa por ser un iluminado, pasa por la actitud con la que se enfrenta la vida, si pasamos compitiendo con nuestro prójimo hasta en el mas mínimo detalle, para probar nuestra "superioridad", denigrando a nuestros compañeros de trabajo frente al superior para verse uno mejor, tratando no de elevarnos nosotros por sobre los demás con bondad y amor, sino hundiendo al resto para sentirnos mas arriba...
Esa actitud es lo que predomina hoy en día, hay que pagar aquella comodidad de la que hablábamos, trabajar la misma cantidad de horas a un ritmo mucho mas intenso que hace 20 años, nos preguntamos cuando vemos a esos ancianos tan vitales, ¿como hacen?la respuesta en bastante obvia ellos vivieron una época mas lenta, tenían objetivos menos vanos que los de hoy en día, no se preocupaban por que modelo de smartphone era mas cool, no se preocupaban por cambiar el auto todos los años, para que si el Falcon dura 100 años???
Aquellas épocas donde los legos en fútbol recitaban de memoria sus equipos predilectos, esas charlas de café, esas reuniones de amigos donde el volumen de la charla no era interrumpido por ningún ringtone cumbiero...
Estos son solo ejemplos de lo que nos esta pasando como sociedad, y hacia donde vamos y a donde queda nuestro espíritu, la sanación espiritual no es algo del momento, es un trabajo arduo en nuestro cerebro y corazón, es aprender a tener un equilibrio entre las situaciones, es aprender la venalidad de las preocupaciones constantes, es dedicar el esfuerzo a lo que nos hace felices, no al revés.

Pensamientos que matan.

El científico Bruce Lipton reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar.
Usted asegura que la medicina convencional va por muy mal camino. ¿Tan peligrosos son los medicamentos que nos recetan?
Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.



¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren.
Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.

¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.En un entorno sano,

¿Nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil?
No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.



¿Está diciendo que el efecto placebo –creer que algo nos sanará– es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.



Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.



Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.






Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. 
Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas. Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.



Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.



Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento?
Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.



Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.



Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se ‘programa’ su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.

¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.



Con su investigación, ha aunado ciencia y creencia, un binomio que evita la mayoría de los científicos. ¿Usted cree en la eternidad?
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno. Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.

¿Eso le hizo creer que tenemos espíritu?
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.

Autora entrevista: Montse Cano
Fuente web: http://semillassolares.blogspot.com.es

lunes, 26 de agosto de 2013

¿ Los fantasmas son entes atrapados en esta dimensión?

 Me gustá esta explicación clara y perfecta respecto a los fantamas, la tomo literal del Dr Bukele Kattan y porsupuesto comparto para todos ustedes. Los fantasmas son almas desencarnadas y por consiguiente vivientes en un Mundo de 4'dimensiones espaciales, fronterizo con el nuestro; por consiguiente no están atrapados en esta dimensión, pero sí con un deseo de penetrar en ella. En lugar de seguir su camino evolutivo, se quedan rondando la frontera entre este Mundo material y su Mundo cuatridimensional. Ellos nos ven ; nosotros, no; de la misma forma que nosotros podemos ver un dibujo en una página, pero si esos seres estuvieran vivos, no nos verían, por carecer de una dimensión. 






Los fantasmas tratan de penetrar la barrera que nos separa y tratan de penetrarla, pero no pueden normalmente; hasta que encuentran personas sensitivas, o inestables, o nerviosas, o temerosas o psíquicas y toman prestado el ectoplasma de uno de ellos, lo que llamamos también aura,vibre o doble etérico, que pesa alrededor de 20 ó 21 gramos. Esto da forma tridimensional al alma en pena, llenándola de una especie de humo blanco o luz blanquecina sumamente difusa.Así lo vemos, actúa y generalmente se moviliza cerca de donde quiere actuar.Manda mensajes, pero no tiene la fortaleza física para mover objetos, ni realizar trabajo físico, ni tocarte: son luz.Ellos hacen instrumentos pero con la luz circundante, que no tiene ningún efecto en los objetos que golpean; pero para ellos los consideran como objetos sólidos, porque los comparan con su composición semejante; como nosotros vemos un martillo o una almádana,sólidos,como nosotros.Esto lo estudia la parapsicología, una ciencia real, pero con algunos parámetros distintos, por lo que algunos la rechazan. 





Cuando se rompe la relación, el ectoplasma vuelve a la persona; el fantasma desaparece pero se siente su presencia. El fantasma desaparece permanentemente cuando se da cuenta que está muerto y no puede hacer nada ya, en esta vida, excepto asustar y él, sufrir.Hay fantasmas que han durado cientos de años,y continúan, pero también, el tiempo y la velocidad son diferentes en la otra dimensión, y ellos sienten la velocidad mayor y el tiempo menor. Las matemáticas nos demuestran teóricamente el grosor de esta membrana que une nuestros Mundos dimensionales, sumamente pequeña, menor que la longitud de Planck,pero que es imposible pasar para nosotros, e imposible de medir en nuestro Mundo físico,ya que Planck es la distancia menor medible. Una longitud menor se considera vacío, el Vacuum, pero es diferente al Vacuum absoluto, porque aquel es ilimitado y éste tiene límites.

Cuando la prosperidad no llega.

Pese a los esfuerzos realizados, a la actitud que le pones, sientes que haces de todo y la prosperidad no termina de llegar, si aun después de aprender tantas cosas sobre la ley de atracción, sigues sintiendo que tu prosperidad está bloqueada, te digo que estas en lo cierto. Por decirlo de alguna manera, estás sufriendo un “síndrome de bloqueo”, como dirían los psicólogos.

Ahora, si ya sabemos que la abundancia existe para todos, que Dios está de acuerdo en que la aceptes y la vivas en plenitud, que tienes dones para utilizar, que existen muchas posibilidades, que las condiciones están dadas, entonces ¿dónde está el problema? A estas alturas eso también lo sabes, el bloqueo está en ti. Tienes la mitad del camino avanzado cuando te das cuenta que ese bloqueo está en tu interior. Si aun sigues pensando que tu prosperidad depende de las condiciones externas, de la economía, de los estudios, de las personas que te rodean, tendrás que lograr comprender que eso no es verdad para que puedas pasar al siguiente paso y comenzar a investigar las verdaderas razones que te impiden prosperar.
Los bloqueos se sienten como algo que te está pesando, que te está impidiendo crecer, desarrollarte y expandirte en forma libre por la vida. Te sientes aplastado y atrapado. Esto puede generarte molestias físicas como ahogos, mareos, cansancio, fatiga, impaciencia, ansiedad, agitación y otras molestias que pueden ser aun más intensas y más fuertes como alzas de presión, varices, depresión y más. Todo depende del tiempo que llevas experimentado estas sensaciones. Estos síntomas hacen que tu rendimiento en general sea mermado, que te sientas de mal humor, que necesites dormir más de lo normal o que te sientas cansado por los desvelos por las noches. Este bajo nivel de energía y lucidez hace que las cosas no resulten bien en tu día, que se vuelvan aun más pesadas, que se complique la resolución de circunstancias habituales, que tengas dificultades para relacionarte, que rindas a medias en tu trabajo y que pierdas las oportunidades que están pasando delante de tus ojos a cada momento.
Cuando nos sentimos así, no vemos más que problemas por delante y las oportunidades no existen más que en teoría en los libros, para otras personas y muy lejos de nosotros.
Un bloqueo raramente es originado por una sola causal, generalmente se compone de muchas causales menores acumuladas en el tiempo. Nacimos sin estos inconvenientes, pero en la temprana educación que recibimos de nuestros padres, el colegio y la sociedad sumamos una infinidad de limitaciones que nos impiden la libre expresión de lo que somos. Aunque es muy liberador descubrir su exacto origen, a veces se hace casi imposible descubrirlo y no es imprescindible detectarlos individualmente. Todas las personas sufrimos bloqueos, no es algo raro y exclusivo que te está sucediendo solo a ti. Los grandes y exitosos personajes también los tienen, pero existe una inmensa diferencia entre lo que hace la persona triunfadora con su bloqueo, y lo que hace una persona que se deja vencer por él. Por lo tanto, lo más importante es qué hacemos con nuestros bloqueos.
En grandes líneas tienes tres alternativas: quedarte con el peso encima hasta tu muerte sin darte cuenta de que lo tienes, decir que no puedes progresar porque estas bloqueado o decidir sacártelo de encima para ser libre.
Liberar un bloqueo a veces parece muy difícil, pero si lo miramos desde más alto no lo es tanto. Lo primero que puedes hacer es tomar conciencia de que cargas con ese peso, que alguien te lo convidó (padres, profesores, etc.), que no te pertenece, que prefieres devolverlo y que comenzaras a disfrutar de tu liberación desde ahora en adelante.



Puedes hacerte consciente de lo que tienes postergado, por ejemplo: encontrar un trabajo, tener un mejor trabajo donde ganes más dinero, tener un poco de dinero para iniciar un nuevo negocio o para dedicarte a lo que más te gusta hacer, tener una casa propia y más. Piensa y siente dentro de ti lo que has deseado y la sensación de no poder tenerlo y la sensación de estar atrapado. Eleva tu mirada y observa las cadenas que te has dejado poner, reconoce que esos inconvenientes son tus propias energías estancadas que no has podido utilizar porque alguien te dijo que no eras digno para hacerlo. Agradece y dile a ese alguien que ahora sabes que estaba equivocado (aunque no sepas quien es esa persona). Visualiza que ahora eres libre para sentir dentro de ti el merecimiento de encontrar todo lo que necesitas y que te sientes feliz y exitoso. Desafía todo el peso que te ha detenido, dile que ya no existe para ti, conviértelo en polvo, abrázalo y atraviésalo. Visualízate libre de ese impedimento.
Atravesar un bloqueo es una de las acciones más atrevidas, intensas y poderosas que puede hacer un ser humano. Se requiere mucha energía para hacerlo. Debe ser algo así como cuando un cohete atraviesa la capa de la gravedad de la tierra o como cuando la oruga necesita romper su capullo para volar. Por eso muy pocas personas lo hacen. Una vez que atraviesas ese nivel, se siente mucha libertad y un alivio increíble. Tu mente se despejará y tendrá espacio para que lleguen nuevas e ingeniosas ideas. Tu vista se despejará y podrás ver un poco más allá de tu encierro. Muchas cosas se abrirán ante ti y te dirás: ¡que ciego estaba!, ¿cómo no se me ocurrió esto antes?
Recuerdo que cuando mi hija se instaló con un negocio vimos la necesidad de aumentar las ventas con productos preparados listos para consumir y pasó casi un año en que me diera cuenta de que el producto ideal era uno que yo pasaba a comprar habitualmente a otro negocio de regreso del trabajo a la casa. ¡Casi un año! Seguro que mi mente estaba ocupada pensando que era muy difícil encontrar un producto adecuado y por eso tuvo que pasar todo ese tiempo para descubrirlo. ¡Qué bloqueo!
También recuerdo que quería encontrar un trabajo que me diera más tiempo para escribir y tuvo que pasar mucho tiempo para comprender que podía sentarme a escribir ahora mismo y que esa acción me facilitaría abrir un negocio nuevo que me permitiría dejar mi trabajo anterior.
Muchas veces limitamos un deseo porque no creemos en nosotros ni en nuestros sueños por bloqueos internos adquiridos en la infancia. 
Al darnos cuenta de que el bloqueo es energético, que es superable, que es desprendible (no nacimos con él) y que es más pequeño que nosotros, estamos en condiciones de transmutarlo. Existen varias técnicas para hacerlo, pero el objetivo siempre consiste en verlo separado de nosotros aunque sea por unos segundos y de inmediato pasamos a otro plano de la realidad. Nada ni nadie te lo puede sacar, solo tú puedes hacerlo. Siéntate tranquilo en algún lugar y enfócate en la tarea.
Si aprendemos esto, podemos llegar a adorar nuestros bloqueos. Vamos a estar ansiosos por verlos y superarlos. Los amaremos por todo lo que nos pueden ayudar a avanzar.
Fuente: Abundanciainfinita.com de Patricia González

viernes, 16 de agosto de 2013

Yo y el fracaso.

Los éxitos y fracasos que experimentamos en la vida, ¿son la resultante de acciones realizadas en generaciones anteriores a la nuestra o son consecuencia de nuestras propias acciones?
 Me gustaría limitarlos a la vida presente porque tenemos que considerar a los lectores, qué es lo que los ayuda a alcanzar el éxito. Se ha comprobado que las comprensiones que son básicas en las Constelaciones familiares son una ciencia y tienen un efecto sobre todas las relaciones. Si uno conoce las leyes fundamentales de esta ciencia puede reconocer qué es lo que lleva a tener o no éxito. Una de las leyes fundamentales que salen a la luz a través de las Constelaciones Familiares es que todos tienen el mismo derecho a la pertenencia, y si alguien queda excluido eso tiene como consecuencia grandes limitaciones que afectan la profesión y el éxito. Esa es una de las leyes: que todos tienen el mismo derecho al reconocimiento, y la segunda ley es que en todas las relaciones hay un orden de jerarquía, es decir, que cada uno en su grupo tiene un lugar determinado y nadie más puede ocuparlo, al igual que él tampoco puede ocupar otro sitio: debe permanecer en el suyo. El orden de jerarquía se deriva del tiempo de pertenencia a un grupo. De esta manera, el que llegó antes tiene prioridad en relación a los que vinieron luego. Por ese motivo, los padres tienen prioridad ante los hijos; el que nació primero, el mayor, tiene prioridad ante el que nació segundo, etc. Y en una empresa, aquellos que estuvieron antes tienen prioridad ante los que vienen después. Esta ley en nuestra sociedad no está reconocida, ni siquiera se sabe.



Ahora voy a dar un ejemplo concreto: entre la madre y el hijo, ¿quién llegó primero? La madre. Sin embargo, hay muchos que se ponen por encima de ella, le hacen reproches, le indican cómo debe ser y la rechazan. El resultado es que fracasan en su profesión. Esto se puede comprobar muy fácilmente, solamente hace falta mirar a aquellos que fracasaron, por ejemplo a los que sufrieron una bancarrota, a los que perdieron su trabajo o el dinero; solamente miramos a la madre, no tienen vínculo con la madre. Esa comprensión tiene efectos muy amplios.
¿El respeto no es un factor fundamental para poder establecer este orden dentro de la jerarquía? ¿Cómo se logra eso cuando no hay respeto?
No se puede lograr. Sin respeto uno está en el lugar equivocado, no importa, simplemente se fracasa; eso tiene sus consecuencias. Si no fuera así, todos serían ricos y tendrían éxito.
¿Se podría decir que todos los que respetan a sus madres son personas exitosas ciento por ciento, o hay excepciones?
Se puede ver muy fácilmente si alguien está en sintonía con su madre, su rostro está iluminado, radiante y se lo ama. Y si se está en un negocio, entre los vendedores se ve de inmediato quién está en sintonía con su madre y ahí acude la gente. Tan fácil.
¿Cómo hacemos entonces para respetar, tal vez, a nuestra madre cuando vivimos experiencias con ella que nos llevan casi, conciente o inconcientemente, a no respetarla. Cómo perdonamos esa situación?
En ese caso nos ponemos por encima de ella, en ese momento nos ponemos por encima en un nivel superior a ella. También hay algo que juega un papel importante: bajo la influencia de nuestra conciencia diferenciamos entre bien y mal, entre una buena madre y una mala madre. Cada madre como tal es perfecta, al servicio de la vida es perfecta y entonces ¿cómo puede uno decir “mi mama es mala”? Porque no está reconociendo lo fundamental, lo esencial: de dónde proviene su vida, y eso es la superioridad. Si se pone por encima del origen de su vida, entonces, ¿cómo puede tener éxito en su vida, si no reconoce el origen?
¿Qué tan rápido podría cambiar nuestra vida a partir de entender este concepto como para empezar a hacer el cambio e ir hacia una vida exitosa?
El cambio se da a través del crecimiento interior, es decir, al despedirse de los sueños y reconocer exactamente lo que es. La verdad no es otra cosa que hechos, la verdad más grande son hechos y la verdad más grande y la más importante de todas es de la que todo depende: que tenemos un padre y una madre, esa es la verdad. Sin ese padre y sin esa madre nosotros no estaríamos vivos, solo vivimos porque los tenemos a ellos. Todo lo decisivo proviene de ellos, solamente de ellos. Solamente necesito reconocer eso y entonces me vuelvo humilde y ocupo mi lugar adecuado, que es por debajo de todo. En ese instante, a mis padres les puedo decir:”¡Gracias, gracias por todo!” y hacer algo bueno con aquello que me dieron. De repente, la persona tiene fuerza y los padres están detrás suyo, entonces tiene éxito. El que se anda quejando es siempre pequeño y débil, como el que hace reproches, que dice que la culpa es de los otros y que espera algo que nunca llega… pero a los padres los tiene siempre.
¿Cómo sé que estoy en el lugar adecuado?
El que está en su lugar correcto tiene fuerza y está centrado. Otros lo respetan porque se queda en su lugar, no va más allá, ni hacia arriba ni hacia abajo, en su lugar correcto está con todo al mismo nivel de respeto, y en ese lugar tiene amigos, trabajo y dinero, que además gasta. Con el dinero que tiene puede hacer mucho porque el dinero tiene fuerza, así que si en su lugar tiene dinero, ahí el dinero también se quiere quedar.
¿Qué pasa con el nivel de conciencia de una persona que está en el lugar adecuado?
Lo de la conciencia es algo complejo porque hay varias conciencias. Ocurre que hay muchos que ocupan un lugar que no les corresponde, por ejemplo cuando quieren ayudar a alguien, entonces ¿qué hacen?, dejan su lugar y se colocan por encima del otro. Se produce un desnivel de arriba hacia abajo y ambos son lugares incorrectos: el ayudador está en un lugar equivocado y el que pide ayuda también. Los dos se encuentran en lugares erróneos. El éxito se logra entre pares que se reconocen mutuamente. Es decir, cuando alguien necesita ayuda se dirige a alguien que sabe más que él y se la pide, pero permanece en su lugar. Solamente quiere la ayuda como para hacer algo, y el otro permanece en su lugar, le da esa ayuda sin intervenir, lo deja entonces ahí donde está. Y puede ser que aquel que brindó ayuda también necesite algo de quien ayudó, porque él también tiene una habilidad especial, entonces le dice: “¿Me puedes enseñar algo?”, y él también lo hace, pero permanece en su lugar.
Entonces existe la cooperación: cada uno da y cada uno toma. Eso es, por ejemplo, lo que hace avanzar a una empresa cuando todos los colaboradores, según sus capacidades, pueden colaborar y son reconocidos. Pero qué ocurre en muchas empresas hoy día: fracasan. Sin la lealtad de los colaboradores toda empresa fracasa. La situación, por ejemplo, de que los accionistas ocupen el primer lugar, a pesar de no hacer nada, solamente dar dinero sin responsabilidad personal y de que en pos de sus ganancias se sacrifique la seguridad de los empleados y se los despida, hace que los colaboradores se sientan inseguros. ¿Quién puede imaginarse qué efectos tiene eso sobre la empresa? Hay, por ejemplo, muchas empresas grandes de las cuales toda una región depende para sobrevivir; una industria grande, cadenas grandes de empresas, y muchos de los que conducen esas empresas conocen su responsabilidad. Entonces la gente se da cuenta, piensa “Así somos una familia” y les dan su apoyo. Esa es una empresa sana, tiene un ámbito en el cual está reconocida. Otro ejemplo: en una empresa pequeña, artesanal, del dueño dependen muchas familias para sobrevivir y si él es conciente de eso y lo reconoce, sus colaboradores le son leales y esa empresa florece. éstas son leyes fundamentales.
¿Esta lealtad tiene alguna relación con el vínculo que tenga cada empleado con su propia madre?
Sí, por supuesto. El que tiene una buena relación con su madre tiene una buena relación con sus jefes y el que rechaza a su madre, rechaza al dueño y termina siendo despedido.
¿Hay que despedirlo?
No, se lo retira automáticamente. No rinde, no tiene el amor y entonces pierde el puesto de trabajo.
¿Cómo contrataría usted a una persona para una empresa?
Hace poco tuvimos un buen ejemplo en México. Había una persona que tenía una posición líder en una empresa y entonces hicimos una Constelación. Lo configuramos a él, a los clientes y a los colaboradores. Todos giraron para el lado contrario al de este hombre. Su antecesor se había jubilado y entonces él había sido contratado de afuera, pero nadie lo quería. Configuramos a su madre y ella también giró para el otro lado, no tenía relación con ella, es decir, cuando se contrata a alguien para una posición líder hay un test sencillo: prueba cómo está su relación con la madre, si es buena significa que va a tener una buena relación con la empresa y los demás lo respetarán y lo amarán.
¿Cómo sabemos que somos exitosos? Porque a veces no todas las áreas de nuestras vida llegan al propósito que queremos, entonces se podría decir que es un éxito a medias? Es decir, ¿el éxito es contundente o se manifiesta sólo en algunas áreas de nuestra vida?.

Siempre es contundente…
¿Eso habla de la relación con mi madre?
El que está en sintonía con sus padres tiene éxito en la relación de pareja, en la relación como padre o madre y en lo que hace en general. Toda esa bendición viene de los padres y se necesita muy poquito para tenerlo: hacer una pequeña reverencia ante ellos.
Si no tengo éxito en todas las áreas de mi vida, ¿qué aspecto debería trabajar con mi madre?
Uno no puede trabajar una relación, se la tiene o no.

Bert Hellinger
Nació en Alemania en 1925, estudió Filosofía, Teología y Pedagogía. Durante 16 años trabajó como misionero de una orden católica en Sudáfrica. Más tarde se graduó como psicoanalista y a través de la Dinámica de Grupo, la Terapia Primaria, el Análisis Transaccional y diversos métodos de Hipnoterapia llegó a desarrollar su propia terapia sistémica y familiar. Su método de configurar Constelaciones Familiares enfocado directamente hacia la solución le valió el reconocimiento como uno de los terapeutas claves del mundo psicoterapéutico actual.
Tomado de Abundanciainfinita.com:::::Entrevista realizada en el mes de Agosto de 2007 por M. Magazian.

jueves, 15 de agosto de 2013

¿Eres Asertivo o agresivo?






La agresividad es cualquier acción o reacción, sin importar su grado o intensidad, que implica provocación y ataque. No se limita a actos físicos, sino que puede ser de tipo verbal como los insultos e incluso no verbal como gestos y ademanes.  La agresividad, al igual que la ansiedad, es una reacción más que se puede tener ante estímulos y situaciones que nos afectan y es un comportamiento normal y necesario para la supervivencia.
Lo importante es saber cómo manejarla y regularla. Cuando una persona no tiene la capacidad de controlar sus impulsos y permite que sus reacciones agresivas afloren de manera indiscriminada tiene efectos negativos.  Estos efectos negativos afectan a la misma persona y a quienes lo rodean. Una persona agresiva encuentra alivio con el miedo y la sensación de poder que le puede llegar a dar ese miedo sobre los demás. Una persona agresiva busca imponer su punto de vista, sus razones (validas o no), sus derechos, y encontrar solo su satisfacción sin importarle los demás.
Y hay que ser claros. La agresividad se ejerce con violencia. No es solo con acciones físicas como las peleas y los golpes, se puede ejercer con palabras, gestos y cualquier otra acción que genere miedo, culpa, o vergüenza en los demás. Vaya, hasta el tono de voz puede ser una expresión de agresividad.  El colmo es que hay actitudes agresivas y violentas que son socialmente aceptadas, e incluso “obligadas”. Entre las que más fácilmente se podrían identificar están las que se ejercen en el machismo. 
La agresividad es una reacción que puede llegar a ser expansiva y devastadora. Quien reacciona agresivamente, destruye.  Funcionalmente la agresividad es una reacción a lo que cause ira o tristeza, de tal forma que dispara las acciones necesarias para superar aquello que la este causando. Es por esto que se considera que, funcionalmente, es más sano reaccionar con ira que con miedo. El miedo paraliza y puede llevar a la inacción, mientras que la ira busca la supervivencia mediante la acción.
Existen además factores que pueden hacer que la agresividad sea patológica, como es el consumo de alcohol y drogas, además de en general estimulantes del sistema nervioso central, o factores emocionales como neurosis, depresión, trastorno bipolar, etc.  La agresividad se expande, se contagia, destruye, no es la solución a nada, hace daño principalmente a quienes nos rodean, a quienes nos quieren.

ASERTIVIDAD
Expresar con claridad, y en forma apropiada al contexto y la cultura, lo que se siente, piensa o necesita. La persona que se comunica asertivamente, expresa en forma clara lo que piensa, siente o necesita, teniendo en cuenta los derechos, sentimientos y valores de sus interlocutores. Para esto, al comunicarse da a conocer y hacer valer sus opiniones, derechos, sentimientos y necesidades, respetando las de las demás personas.
La comunicación asertiva se fundamenta en el derecho inalienable de todo ser humano a expresarse, a afirmar su ser y a establecer límites en las relaciones con las demás personas. Así se aumentan las posibilidades de que las relaciones interpersonales se lesionen menos y sea más sencillo abordar los conflictos.

SINCERIDAD O AGRESIVIDAD
Algunas personas dicen que son sinceras, cuando en realidad están siendo agresivas.  Cuando decimos lo que pensamos sin tener en cuenta los sentimientos delos demás, nos podemos convertir en personas imprudentes, y hasta temidas.   No se trata de ser hipócrita, se trata de cuidar nuestras relaciones y, por consiguiente, a las personas.
Busca decir lo que piensas de la mejor manera posible.  Así evitarás imprudencias que muy probablemente te saldrían caras, ya que muchas veces toma años curar las heridas causadas por una sola de éstas.  Puedes ser firme, y al mismo tiempo ser respetuoso.

Pregunta, escucha y piensa antes de opinar. De este modo tendrás más elementos para expresar adecuadamente tus ideas. Es muy importante recordar que lo que uno piensa es tan sólo una opinión entre muchas, y que, precisamente por esto, es indicado no actuar como si uno fuera un exclusivo portavoz de la verdad.
 Fuente: Carlos Devis